jueves, 14 de octubre de 2010

Cuesta arriba

Después de aquella noche larga y angustiosa del 26 de septiembre, quedé en un letargo inspirativo.
Recuerdo con escalofrío mi angustia, y me imagino la de millones de venezolanos, viendo pasar las horas y el CNE no daba los resultados de las elecciones. Finalmente a las 3:30 am, y en cadena, nos dieron los resultados. Estaba capciosa por la actitud del CNE, por tanto, vi algunos de los resultados con desconfianza. Me acosté a dormir finalmente como a la 4:30 am con aquel mal sabor que dejó esa posición poco clara del órgano electoral.
Al día siguiente me estuve preguntando la razón por la cual no dieron los resultados más temprano, si el Gobierno obtuvo un porcentaje importante de escaños a la Asamblea. Después de tanto conversar y analizar los resultados me convencì que fueron buenos. La gente votó, habló, opinó y dejó claro que no estamos de acuerdo en cómo se está gerenciando nuestro país. El 52% de la población que vota expresó su descontento y la necesidad de un cambio de timón.
Después de ese importante día regresó una supuesta tranquilidad y volvimos a la cotidianidad. Inicio de clases, colas, compras de última hora de útiles, pago de colegio, organización de calendarios, etc. Y pasan los días…. Y repentinamente nos encontramos con un Presidente más radical que nunca.
No nos dejan de sorprender sus Alós Presidente con las ya cada vez más usuales “expropiaciones”. Y nuevamente ese mal sabor en la boca. ¿Para dónde vamos?, ¿A dónde nos llevan?, ¿Por qué nos dejamos llevar?, ¿Por qué no reaccionamos?, ¿Cuándo me tocará a mí?, ¿Cuándo me va a quitar todo aquello por lo que he trabajado y por lo que he luchado?.
Y los días pasan. Y la rutina nos come. El día a día, el trabajo, las actividades y la infinidad de dificultades que se nos presentan hacen que el tiempo pase rápido, muy rápido…. Ya vamos para 12 años… y la costumbre nos cubre y nos paraliza.
Cada vez se hace más cuesta arriba vivir aquí, pero aquí seguimos… En este letargo, en esta intranquilidad pacífica.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Y por fin llegó el día

Ayer ya tenía la emoción que siempre siento el día antes de una elección. Hoy me levanté temprano. Me asomé para ver cómo había amanecido, y realmente Caracas estaba espectacular, cielo despejado, Avila deslumbrante.
Llevé a mi tía de 82 años a votar. Fue bueno acompañarla porque dos minutos antes de ejercer su derecho le pregunté por quién iba a votar y me dijo “por la Unidad”. Inmediatamente me di cuenta que no sabía cómo votar, no tenía idea que su voto tenía que ser expresado a través de un partido político. Por tanto le expliqué como era el proceso y tuve que ayudarla porque para una persona de su edad no es fácil.
Al salir, se le quebró la voz, comenzó a llorar y me dijo: “siempre que voto me emociono”. Yo también emocionada al verla le dije que sentía exactamente lo mismo.
Creo en el voto. Me gusta votar. Me parece que cada día que nos permiten ejercer ese derecho es un día especial que no puede desperdiciarse.
Yo fui a mi centro a las 8:00 am y una hora después ya estaba en mi casa. Noté mucha organización, alegría y esperanza.
Ya visité algunos centros. Pasan las horas. Me mantengo conversando con familiares y amigos para saber cómo está la situación en otras ciudades. Reviso la internet, veo las imágenes que pasan en la televisión. Comienzan a correr las “bolas”… “¡hay abstención!”. Creo que no debemos creer en los rumores. Esperemos que la gente salga a votar y no deje que la responsabilidad recaiga en otros.
Seguirán pasando las horas. Sé que finalizando la tarde comenzarán los nervios a invadirme. Esos que siento en toda elección a la que he asistido en estos últimos 11 años. Esperaremos con ansias el comunicado oficial del CNE con los resultados del Parlamento Latinoamericano y después de cada Juan Electoral con los resultados de cada estado.
Promete ser un día largo, pero tengo esa sensación y la esperanza que a partir de mañana entraremos en un proceso de cambio en nuestro país. El cambio que muchos queremos y todos merecemos.
Salgamos a VOTAR!

                                                                                                                                                     26/09/2010

martes, 21 de septiembre de 2010

Sentir miedo

Hace 1 año, septiembre 2009, sentía una angustia que me oprimía. En la Asamblea iban a aprobar el proyecto de Ley de Educación.
Tuve la oportunidad de asistir a una presentación donde estaban como ponentes los diputados Juan José Molina y Pastora Media, el abogado Lapitz entre otras personas muy talentosas. Lograron transmitir una emoción y un deseo de lucha, que me animaron a participar más activamente en la calle.
El día que se suponía aprobaban la ley, nos convocaron a una concentración en la Asamblea. Como era vacaciones y no podía dejar a los niños solos, combiné en ir con mi compadre. Tomamos el metro y llegamos. Mi primera sorpresa: máximo 200 personas… ¿Tan pocas personas preocupadas por la educación de nuestros hijos?. No entendía las razones de tan baja convocatoria.
Pasaron las horas y evidentemente el lugar se fue llenando de gente vestida de rojo, agresivos, buscando pelea. Entre ellas y la oposición, una barrera de policías. Los ánimos se fueron caldeando. Del otro lado otra marcha que llegaba de la oposición fue atacada con bombas lacrimógenas, a tal punto que los bomberos se llevaron a varios ahogados, entre esos al Padre Ugalde.
Minutos después deciden dispersar a nuestra concentración con un número tal de bombas que quedarse era ahogarse y caer desmayado. No sé cómo logré pasar el momento, y quise retirarme, al igual que el resto. No tenía sentido quedarse en “tierra roja” donde no somos invitados mucho menos aceptados.
Mi compadre en un desliz de inocencia, me pide que nos quedemos a ver qué van a hacer los grupos oficialistas. No me quedaba otra cosa. Tenía que permanecer en el lugar. Recuerdo que estaba sentada sola en un muro de un túnel que comunicaba otra calle. A mi lado unas señoras de edad avanzada comentaban la situación, evidentemente descontentas. Mi compadre caminaba.
En eso una horda chavista, armados con  banderas, comienzan a gritar que esto es territorio chavista y que no hay cabida para nadie más, y una de las mujeres del grupo chavista apunta hacia las tres señoras que estaban a mi lado, y comienzan a gritar ”ellas no son chavistas”, las rodean, y comienzan a atacarlas y golpearlas con los palos de las banderas.
Mi sorpresa fue tal que no podía moverme. Mi compadre en un impulso proteccionista intentó ayudar a las señoras y resultó empujado por el grupo, que se lo llevó a golpes del lugar. Yo seguía petrificada, como transparente, como si no hubiese existido en ese momento porque nadie ni me vio ni me agredió.
Con un temblor incontrolado cruce la callecita y traté de entrar en un puerta que evidentemente era un organismo público, protegido por 5 hombres vestidos de negros, los cuales no me dejaron entrar y por el contrario me gritaron cualquier cantidad de improperios, que en resumen querían transmitir que lo que me pasara era mi total responsabilidad porque yo no debía estar ahí.
Como pude me protegí detrás de uno de esos hombres y cuando vi que la horda regresaba, aproveché y salí de puntillas, y pegada de la pared corrí a buscar a mi compadre a quien conseguí herido y moreteado de tanto golpe recibido.
Nunca sentí tanto miedo. Nunca imaginé que el odio era tal que no se respeta género ni edad. Días después estuve deprimida sin encontrar sentido a vivir en un país donde se ha sembrado el odio.
Hoy sigo aquí. Trabajando y luchando, creyendo en un futuro mejor, democrático, libre de mal, libre de miedo.
Por eso repito una frase que parece trillada por estos días: ¡VOTEMOS EL 26/09!
                                                                                                                                             
          

domingo, 19 de septiembre de 2010

¿Y cuándo vas por la niña?

Si bien ya pasé los 40 y mi último hijo nació hace unos cuantos años, no he parado de escuchar esta pregunta: ¿y no vas a tener otro? ¡Te falta la hembrita!. La pregunta siempre me ha fastidiado y reacciono de manera diferente, dependiendo del momento en el cual me encuentro.
Recién nacido mi hijo, y el otro pequeñito, si alguien se me acercaba y me hacía la pregunta, casi comenzaba a llorar. ¡Cómo voy a pensar en otro, si apenas puedo lavarme los dientes con estos dos bebés!.
Al año siguiente, si un familiar se acercaba y me decía: ¡qué lindos! … ¿y la niñita?... me daba una especie de escalofrío… cómo puedo pensar en tener otro si más nunca pude dormir completo.
Un año después, ya más grandecitos mis hijos, algún amigo al que no había visto hacía tiempo, con un tono gracioso, soltaba la perla nuevamente… Ay, tan lindos… ¡te falta la niñita para que te haga compañía!. En esta ocasión ya era rabia… ¿Qué? ¿Engordar de nuevo? ¡Con lo que me está costando rebajar!.
Y así pasó el tiempo y no falta algún chistoso o sin oficio que venga con ese comentario. Cada mes o año, aparece una persona que vuelve a preguntar lo mismo. Y lo que no sabe esa persona es el remolino de ideas, sentimientos y miedos que me deja ese simple comentario o esa pregunta.
Y vuelvo… ¿Pero cómo voy a pensar en otro hijo? No me da tiempo para nada. Me levanto temprano, preparo la comida, los llevo al colegio, los grito como loca por las peleas en el carro, regreso en cola, trabajo un poco ¡Y ya llega el mediodía y otra vez!... Búscalo, llévalo, regresa, corre, vas a llegar tarde, apúrate… y ahora esta cola, no llego para buscarlo cuando me dijo la profesora! Y llegando a la casa a estudiar, pelear, gritar y repetir una y otra vez las mismas frases… Come, báñate, baja los codos de la mesa, siéntate, no juegues con la comida, en los cuartos no se come, ¡no me hables así!. Todos los días lo mismo. A las 10 no hay esposo, novela o libro que valga. Sólo quiero dormir....
Pero detalle menor… hay que comprar los útiles, mañana hay que pagar el transporte, aumentó el colegio, al zapato se le abrió un hueco, la directora recomendó que lo lleve al psicólogo, tiene caries, ya toca la vacuna, ahora quiere jugar beisbol, se acabó el cereal, ¿Cuántas veces vas a comer?. La realidad es que por estos tiempos mantener a un niño es una tarea ardua, por no decir aterradora.
Sin embargo, esto también es un detalle. El tema más importante, y que sí quita el sueño, es que como padres somos los únicos responsables de la educación de nuestros hijos. Que de la educación, valores y principios que impartamos dependerá el tipo de persona que serán en el futuro.
¡Qué tarea tan complicada!, para mí la más difícil que me hayan asignado. Sinceramente no sé como antes la gente tenía 5, 8 y hasta 15 “muchachos”. Y menos puedo entender que en esta época las familias venezolanas pueden tener 3 ó más hijos.
Hoy me lo volvieron a preguntar. Me causó gracia y se me ocurre ¿será que la gente está cansada de hablar de lo mismo y es una manera de cambiar de conversación?.
No sé… Pero !NO ME LO PREGUNTEN MAS!  
                                                                                                                                           

martes, 14 de septiembre de 2010

Llorando una pérdida

Sabía que estaba grave porque con Twitter no hay información oculta.
Mensajes de sus hijos solicitando apoyo en las diferentes etapas de la enfermedad e infinidad de mensajes de oyentes y seguidores deseando su mejoría y recuperación.
A partir de las 4:30 de la tarde, si estaba en el carro, la fija era 99.9. Esa voz característica, con su excelente pronunciación del inglés, me acompañaba en el transitar de esta ciudad de colas y retrasos. Temas variados, entrevistas de interés, entrevistados de calidad generalmente reconocidos, comentarios deportivos, análisis político. Un programa variado, conducido con inteligencia y objetividad, no permitía a sus oyentes el aburrimiento.
                                                              
La gravedad de la enfermedad lo obligó a apartarse de la emisora. Cuando se recuperaba, aparecía en su programa, transmitiendo desde su casa, con sus comentarios característicos, pero con una voz que había perdido el tono de siempre. ¡Qué esfuerzo! ¡Qué tenacidad!.
Viernes como a las 4 de la tarde recibí una llamada de la oficina para darme la noticia de su fallecimiento. Confieso que lloré unos minutos. Sentí lo que se siente cuando un ser especial, cercano y querido, te deja. Por mi mente cruzó una idea egoísta… ¿por qué tienen que morir “los buenos” cuando creemos que todavía tienen mucho que aportarnos?.
Pasó el momento de dolor, transmití la noticia a mis seres queridos y mi vida siguió, con la sensación de una pérdida; con la sensación que algo faltaba.
Pero algo quedó, su legado está ahí para seguir haciéndonos compañía, para informarnos y mantenernos al día con las últimas noticias del acontecer diario. Un estilo diferente, pero para recordarnos que él sigue aquí, que está con nosotros, en este correr… en este vivir…
Penzini Fleury, qué falta hará tu voz.                                            
                                                                                                                                                  14/09/2010

domingo, 12 de septiembre de 2010

Hasta en un velorio cantan la consigna

Después de varios mensajes ayer en la noche comunicando la tragedia del Gobernador de Guárico y los respectivos desmentidos, esta mañana tuve un tiempo de sentarme en mi computador y leer la confirmación de la muerte de William Lara.

Como a las 2 de la tarde decidí prender VTV (confieso que poco lo hago!) y ver la transmisión, ya que no me acordaba de la cara del diputado y quería entender cuál era el tono de la transmisión.

En 10 minutos de dedicación a esta actividad poco usual en mi lista de quehaceres no dejé de sorprenderme ni un minuto.

Si bien la periodista comentaba que había miles de personas y que todo el pueblo guariqueño acompañaba al Gobernador, las tomas eran muy cerradas. Recuerdo que me llamó la atención el rostro de una persona con un tapa boca...

Un sacerdote rezaba… lo normal para la situación. Minutos después un militar decía unas palabras… a mi entender palabras que podía haber dicho el sacerdote. El Vicepresidente, mientras rezaba, no dejaba de ver su Blackberry.

Mientras el militar hablaba, comienza un cántico, pero no religioso! Uh, ah, Chávez no se va… Uh, ah, Chávez no se va…

¡No podía creer lo que escuchaba! ¿Qué tiene que ver el velorio de una persona ligada al régimen con esta consigna?, ¿qué significaba esa consigna en ese momento?, ¿Que se pueden ir todos menos Chávez?... Realmente no lo sé… pero en el momento me pareció un irrespeto al diputado… era su momento… no el momento de su líder… el diputado quedó en segundo plano!

Si algo está claro en estos regímenes es que sólo una persona puede figurar!

                                                               
                                                                                                                                                11/09/2010

Presidente, escuche al veterano

Esta semana quedamos consternados con las más recientes declaraciones de Fidel Castro… “ya el modelo socialista cubano no nos funciona ni siquiera en la Isla”.

Después de 50 años, Castro, a mi entender, en un desliz propio de gente de su edad y condición física, admite y declara una realidad, que para muchos en todo el mundo es evidente y se ha demostrado. Que los modelos socialistas y comunistas, donde el Estado controla todo, no son eficientes, y que tarde o temprano terminarán por dejar de existir… en palabras coloquiales… Caerán!

Imagino con cierta gracia el estado de shock que le debe haber provocado esta afirmación al presidente de nuestro país…. Gritos, amenazas, golpes en la mesa, objetos volando, improperios, y muchas pastillas… para tratar de calmar los efectos de esta bomba. Además, seguro que se le cruzó por la mente hacer un vuelo urgente a la isla, para hablar con su maestro y hacerlo entrar en razón.

                                                                
                                                                                                                                                                   
Si bien todo lo último descrito es producto de mi imaginación, algo tuvo que haber sucedido, ya que al día siguiente Castro salió desmintiendo tal afirmación. Según él lo que dijo fue mal interpretado por el periodista Jeffrey Goldberg “lo real es que mi respuesta significaba exactamente lo contrario de lo que ambos norteamericanos interpretaron. Me divierte ahora el ver cómo él lo interpretó al pie de la letra”…. Julia Sweig también aseguró escuchar al líder cubano decir exactamente dichas palabras, y según ella, él no estaba bromeando.

Pero más allá de las palabras de este veterano, está la realidad de nuestro país… cientos de empresas estatizadas; importante caída en la productividad de las empresas del sector público; aumento del desempleo y empleo informal; una nómina de empleados del sector público que se ha duplicado en pocos años; gasto público desmedido; corrupción galopante, la peor de nuestra historia; un aparato productivo cada vez más disminuido; una inflación de las más altas del mundo, reducción de la inversión extranjera. En fin…

¡Presidente no espere 50 años para darse cuenta de la realidad!

 
                                                                                                                                                10/09/2010

Libreta de racionamiento, o modernamente hablando ¿tarjeta del buen vivir?

Los que han leído sobre la libreta de racionamiento cubana saben cómo este instrumento funciona… una libreta de cartón con hojitas que entrega el gobierno la cual contiene una lista de productos de primera necesidad; cada producto tiene especificado la cantidad que se puede comprar, es decir, lo que el Gobierno considera que debe consumir cada familia.


Estos productos, racionados se compran con la moneda nacional, sin embargo, y como en todo sistema controlado y regulado, surgió el mercado negro, en el cual la gente adquiere otros productos que requieren para su consumo diario… en este mercado, con otra moneda, pueden comprar tomates, zanahorias… y uno que otro producto que necesita la familia y que no están en la libreta de racionamiento.

No serán pocas las veces que al presidente de nuestro país se le habrá cruzado por la mente la maravillosa idea de imponernos la tarjeta de racionamiento. Conozco mucha gente que ha dejado de dormir y viven atormentados con tal idea… y no es para menos… nosotros los venezolanos, tan consumistas, que nos impongan qué comprar y peor aún, cuánto comprar...

Por estos días se habla de la tarjeta del buen vivir. ¿Cómo funciona?, ¿cómo se obtiene?, ¿cómo y dónde se usaría?, ¿qué establecimiento la aceptaría?, ¿tendría costo para el usuario?... muchas son las interrogantes. Y lo más importante, ¿realmente quedará como una idea más o la podrán en práctica?.

Por lo pronto, particularmente, no voy a dejar de dormir ni preocuparme por esto. ¿O es que no nos dimos cuenta que ya a nosotros nos impusieron una lista de racionamiento? Desde hace tiempo ya no podemos comprar en un solo establecimiento todos los productos que queremos y necesitamos, en las cantidades que queremos y de la marca que más nos gusta… O peor aún, lo que compramos hoy es el doble de caro que hace uno ó dos años, y por tanto, con el mismo dinero estamos comprando la mitad de lo que solíamos comprar.

El que tenga ojos… ¡que vea!


                                                                                                                                                 08/09/2010

De lo cómico a lo trágico

Hace unos días tuve que llevar a mis hijos y sus amiguitos a una fogata en su campamento. Había que llevarlos a las 6:00 pm y recogerlos a las 10:30 pm.

Una vez que los dejé, los padres de los niños nos fuimos a tomar algo. Comenzó mi susto por el tema de la inseguridad y el riesgo de manejar de noche. Un papá, a quien conozco hace muy poco, muy amablemente se ofreció a escoltarme a la casa una vez salieran los chicos.

A las 10:30 pm, nos montamos en el carro sin confirmar que el señor me iba a acompañar. Arranqué rápido, no lo vi detrás de mí, y pensé que él se había ido a su casa. Con esta fiebre del BlackBerry, venía manejando y chateando a la vez… muy mal ejemplo por cierto…

A 1 Km de mi casa, cuando dejo de chatear, me doy cuenta que tengo un carro muy cerca. Muchos dicen que siempre estoy caída de la mata y razones no les faltan… Me asusto y comienzo a correr sin parar en policías acostados, esquinas, etc… para mi sorpresa el carro me seguía; cruzaba por una calle, el carro ponía luz de cruce y me seguía… hasta pensé qué educado ese señor que me persigue pero pone luz de cruce... Continuo manejando y cruzo en otra calle, y el carro muy cerca cruza también... ya en ese momento perdí la calma. Le grité a uno de mis hijos, que estaba medio dormido y sentado en el asiento delantero, que se pasara para atrás.. Me preguntó la razón y le dije que creía que nos seguían. Mi otro hijo, el mayor, parecido a su madre en lo nervioso, comenzó a gritar… ladrones mami ladrones…

Yo intentaba buscar el Blackberry, que para ese momento era el aparato más importante… y adivinen qué? No aparecía. Volví a cruzar, y el carro atrás demasiado cerca. Repentinamente pensé en el papá que se había ofrecido a acompañarme. En efecto después de cruzar innecesariamente 5 calles antes de mi condominio, llegué a la puerta, bajé la ventana y le grité al señor unos cuantos improperios, una vez confirmado que era él!

Al día siguiente en el chat del grupo conté mi versión la cual no fue tan divertida como la del papá… Imagínense lo qué pensó y luego contó al grupo… que señora tan loca… claro con ese carro no importa huecos, policías acostados… no para en las esquinas… cómo corre… que inconsciente… no ve que va con niños… en fin, a estas alturas del cuento yo lloraba de risas!

Parece muy gracioso, pero en el fondo esta historia es una tragedia y esta tragedia la vivimos todos los días, a toda hora los que manejamos en Venezuela… el susto que nos persigan, que nos van a dar un golpe en la ventana, apuntarnos para robarnos el celular, el Blackberry que está de moda… y eso con suerte, porque qué cantidad de historias de secuestros express y secuestros que duran días, meses y a hasta años por sumas astronómicas de recompensa… y da terror mencionar los menos afortunados, los que han muerto a manos de unos individuos que quieren obtener a la fuerza lo que a nosotros nos ha costado obtenerlo.

¡Realmente esto es una tragedia!


                                                                                                                                                04/09/2010

Polvo y control ambiental inadecuado amenazan Capilla Sixtina

Quizás comparar nuestras amenazas en materia de salubridad con los problemas que atraviesa la Capilla Sixtina es demasiado atrevimiento, sin embargo, la noticia me dio título para explicar mi actual situación y me hizo pensar un poco más sobre cómo sufren los más necesitados en nuestro país.

Hace unos 3 meses un primito sufrió un dengue hemorrágico que lo dejó en terapia intensiva 1 mes y luego de reposo en su casa por un período similar. Cadenas pidiendo donantes de sangre, cadenas de oración…. Gracias a Dios se curó. Clínica privada, atención excelente, montos millonarios.

Después de eso, al menos me pasaron 10 cadenas de niños de diferentes colegios en Caracas con la misma dolencia.

Al mes siguiente mi mamá tuvo una conjuntivitis. Tan feo fue que debió recluirse en su casa por 2 semanas, porque la gente en la calle se asustaba al verla… La razón de la enfermedad? El agua contaminada de Valencia. La situación es tal que la gente tiene que comprar agua mineral para lavarse la cara, los dientes y algo más… y por supuesto para tomar.

Un mes después soy yo quien tiene conjuntivitis. La razón? Otro virus que nos acecha. Conmigo, son 10 los casos que está tratando mi doctora. Al principio pensé que era mi usual alergia que por esta época empeora por causa del capim melao del Avila.. pero no, ahora me tocó a mí. Tengo que ir todos los días para que la doctora me vea, controle que la membrana no se haya levantado y me vaya a afectar la córnea, me coloca una gota, y me pide que regrese al día siguiente. Cuánto tiempo esperando?… unas 3 horas?… 3 horas que no puedo trabajar… improductivas, rabiosa, pensando en lo mal que estamos.

Y si para mi, que puedo pagar una clínica, se hace cuesta arriba por el tiempo y recursos gastados, no puedo imaginar las penurias de los más necesitados, de la gente de los barrios y de los pueblos donde no hay dotación hospitalaria de calidad.

Dengue, mal de chagas, malaria, conjuntivitis, infecciones, epidemias… eso es lo que nos rodea… en eso estamos por estos días…


                                                                                                                                                03/09/2010

Regala alegría…

Hoy escuché una frase que deberíamos poner en práctica todos… regala alegría… ¡el mundo te devolverá más alegría!.

¿Por qué en lugar de sembrar odio, separación, resentimiento, conformismo, envidia y toda clase de sentimientos negativos, en estos últimos años nuestros líderes no aprovecharon para transformar nuestro país de inmensos recursos en una potencia?

Hubiese sido más productivo y provechoso para los millones que vivimos en este país impartir educación para el trabajo a todo nivel… enseñar a pescar y no regalar el pescado!. Enseñar el valor del trabajo y las consecuencias positivas y motivacionales que para el ser humano significa conseguir con esfuerzo y dedicación una remuneración que nos permita tener el nivel de vida que deseamos.

Si esto hubiese pasado, seríamos más felices… estaríamos más tranquilos, pensando cómo ser más productivos y no cómo hacer para escapar o peor, vivir en zozobra, angustiados por nuestra seguridad.

He crecido escuchando “todo lo que haces en este mundo, lo pagas en este mundo”. “Todo lo que das el universo te lo duplica.

Me pregunto… ¿qué podemos hacer para que esta vida nos regale lo que queremos? Justicia, paz, tranquilidad, en fin alegría de vivir.

                                                                                                                                       
                                                                                                                                                 02/09/2010

Si lo merecemos!

Hoy leí unas palabras muy duras que me hicieron reflexionar… “Franklin diste la vida por nosotros. Qué vergüenza siento… qué desperdicio. NO LO MERECEMOS!” 1.

Después de varias horas pensando concluyo que difiero de esa afirmación. Nosotros merecemos más! Merecemos gente inteligente, honesta, trabajadora y eficiente que nos gobierne. Merecemos un país de oportunidades para nosotros, nuestros hijos y nietos. Merecemos un ambiente libre de riesgos y violencia. Merecemos alegría, amistad, educación, una sonrisa. Merecemos mártires que nos ayuden a alcanzar estos sueños y deseos.

Franklin… diste la vida por nosotros…                          

Qué tristeza me embarga a mí y a millones que hemos llorado tu transitar y ayer tu muerte… nuestras lágrimas y plegarias, entre las paredes de nuestros hogares, te acompañan y te harán descansar en paz… la paz que muchos necesitan, aquí y allá.

Pero qué orgullo siento! Por ti me convenzo que tenemos venezolanos que trabajan, luchan y hasta están dispuestos a dar su vida por sus creencias, por sus principios, por su familia, por su país…

No fue un desperdicio. Verás que tu lucha no fue en vano.           
                                                                                               
Tu, tu familia, tus amigos y nosotros, tus venezolanos, veremos alcanzar ese mejor país que todos merecemos.

Claro que valió la pena! Claro que lo merecemos!   

Aquí quedamos nosotros… Descansa en paz!                                  

                                                                                                                                                01/09/2010
 
1. Palabras de Laureano Márquez

 
                                                                                                                                                                                                       

Admiración

Esta mujer me ha arrancado un sentimiento que había perdido hace años.

La sigo en Twitter hace unos 8 meses. Le respondía algunos de sus mensajes… aquellos que realmente me conmovían, que me llegaban a lo más profundo, los que me hacían sentir que vivíamos vidas similares. Dejé de hacerlo cuando leí que ella no recibía ningún retweet.

En dos ocasiones he tomado el teléfono y he intentado llamarla. Una vez no me caía la llamada. La otra, al quinto repique colgué… ¿qué iba a decirle?.

Ahora estoy leyendo su libro “Cuba Libre”. Confieso que esta lectura me ha costado. No es un libro que se pueda leer en 2 días, al menos no para mí… algunos de sus blogs me han conmovido al punto de llorar. Al punto de levantarme y leérselo a uno de los seres queridos y volver a llorar…

Hoy tuve tiempo y disposición de leer más de lo acostumbrado, de terminar el libro y me invade nuevamente un sentimiento de tristeza, de impotencia, de interrogantes.

Paro, pienso, sueño y vuelvo a leer.

Vuelvo a parar la lectura. Por mi cabeza pasan muchas ideas… converso con ella en mi mente… Converso conmigo en voz baja… y finalmente decido que quiero hacer dos cosas:

1. Comenzar a escribir, a expresar mis sentimientos y frustraciones, mis miedos y mis deseos, mi impotencia y mi motivaciones, lo que veo yo y lo que ven los que están a mi alrededor, y

2. Visitar Cuba… para Ir y Vivirlo 1, pero no como un turista más sino como un habitante de la isla y para llevarle algunas cosas que sé que necesita y que algo la van a ayudar.

Gracias Yoani!

                                                                                                                                                 31/08/2010

                                          Foto de Yoani Sanchez tomada de su blog Generación Y
                                                                                                                                               
 
1 Título de un Blog de Yoani Sanchez de su libro Cuba Libre